Durante siete años como preso político en Venezuela, el activista Leopoldo López se mantuvo haciendo una pregunta: ¿Quién tiene las llaves de la libertad? Ahora, como líder de una alianza de disidentes y exiliados de más de 60 países, sostiene que la tecnología de código abierto y descentralizada puede poner el poder en manos de la gente común.

