Antes de la existencia de vida en la Tierra sólo había materia, “cosas” muertas inorgánicas. ¿Cuán improbable es el surgimiento de la vida? Y… ¿pudo ésta usar un tipo de química diferente? Mediante una definición elegante de vida (algo capaz de evolucionar), el químico Lee Cronin está explorando esta pregunta, tratando de crear una célula completamente inorgánica que use un “kit de componentes” de moléculas inorgánicas (sin carbono) que pueda ensamblarse, replicarse y competir.

