Cada ser humano merece protección bajo las leyes de su país, incluso cuando la ley se olvida o se ignora. Al compartir tres casos de su práctica jurídica internacional, Kimberley Motley, una abogada estadounidense que ejerce en Afganistán y otros lugares, muestra cómo las propias leyes de un país pueden traer la justicia y "lo justo": el uso de la ley para el fin previsto, para proteger.

