En política, parece contraproducente entablar un diálogo con grupos violentos, radicales y terroristas, y con los estados que los apoyan. Sin embargo, Jonas Gahr Støre, el ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, expone una convincente defensa de la discusión inclusiva, aún cuando los valores difieren, en un intento por construir una mayor seguridad para todos.
