El músico ganador del Grammy Jacob Collier tiene un nombre para la sensación que recorre una gran pieza musical: el wiggle. Míralo descomponer la idea en sus tres partes, melodía, ritmo y armonía, con nada más que su propia voz, un piano de cola y "What a Wonderful World" de Louis Armstrong. Resulta que la vida, como la música, nunca fue hecha para avanzar en línea recta.

